Juegos de cartas
Anotador de cartas
App Android para apuntar el tanteo de mus, chinchón, guiñote, tute, truco y otros juegos de baraja española.

El problema
En las partidas de cartas alguien tiene que llevar la cuenta, normalmente con papel y boli, garbanzos o piedras. Cada juego tiene sus reglas de puntuación, y los anotadores genéricos solo suman números, así que las discusiones sobre el tanteo son habituales.
Qué hace
- Mus con piedras, amarracos, juegos y vacas, a 30 o a 40
- Chinchón de 2 a 8 jugadores, con eliminación y reenganche
- Guiñote a 101 con cantes, y de vueltas si nadie llega
- Tute, envite canario, truco y ronda con sus propias reglas
- Tanteador libre para cualquier otro juego que se apunte por manos
- Marcador grande por jugador o pareja, legible desde el otro lado de la mesa
- Deshacer ilimitado, historial de partidas y revancha con los mismos nombres
Cómo está construido
- App Android propia publicada en Google Play
- Las reglas de cada juego están programadas y comprobadas con pruebas automáticas
- Las partidas se guardan en el móvil, sin cuenta ni conexión
- Ficha de la tienda con el vocabulario de España y de Latinoamérica
El Anotador sustituye al papel y al boli en la mesa de juego. Se usa durante la partida, a ratos de pocos segundos entre mano y mano y a menudo con las cartas en la otra mano, así que cada decisión de diseño parte de ahí: apuntar tiene que costar un par de toques y el marcador tiene que entenderse de un vistazo.
La diferencia con un contador genérico es que la aplicación conoce cada juego. En el mus se suman piedras y la app convierte los amarracos y cierra juegos y vacas; en el guiñote basta escribir los puntos de una pareja y la otra se completa sola hasta 130; en el chinchón avisa de quién queda eliminado y permite el reenganche. Todas esas reglas tienen pruebas automáticas para que una actualización no cambie la cuenta.
Cada jugador o pareja tiene una ficha de color con el tanteo en grande, pensada para leerse desde el otro lado de la mesa y con poca luz. La pantalla no se apaga mientras se juega, y si la app se cierra, la partida se recupera tal y como estaba.
Para una pyme, la lección es que conocer bien el contexto en el que se usa una herramienta pesa tanto como sus funciones. Una aplicación que se adapta al momento real de uso se usa más y genera menos errores que otra con más opciones.
